Cuando llega tu bebé, nada resulta ser como te lo contaron.

Cuando estas embarazada te preparas para la llegada de tu bebé. Le compras su ropita, le preparas la habitación, te imaginas, mientras acaricias tu pancita, cómo será su carita, piensas en la nueva vida que te espera, te preparas para el momento del parto, asistes a las clases de la matrona, te informas sobre la lactancia, te lees miles de libros…Aparentemente todo está preparado para la llegada de tu bebé… pero nada más lejos de la realidad…Cuando llega tu bebé, nada resulta ser como te lo contaron.

 

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De repente te ponen un bebé en tu pecho, que malamente sabes como coger por miedo a que se te caiga, a hacerle daño. Si además has tenido un mal parto, tendrás que lidiar con tus heridas (físicas y emocionales), al mismo tiempo que tu bebé te reclama las 24 horas del día. Intentas darle tetita… ¿como era esa postura que leiste? ¿así? ¿se habrá enganchado bien? ¿estará comiendo? ¿tendrá hambre?… todo el mundo te dice que te lo pongas al pecho pero nadie te dice como hacerlo.

Al cabo de un rato, el bebé no deja de llorar… pero si acaba de comer!! ¿qué le pasa? ¿tendrá hambre? ¿frío? ¿calor?… Ahh… quiere brazos. Parece ser que la cunita no le gusta. Pero todo el mundo te dice que no lo cojas tanto que se va a acostumbrar. ¿Acostumbrar a qué? ¿a las caricias? ¿al calorcito de mamá? ¿al latido de su corazón? ¿que hago entonces?Llega el momento del baño… ¿cómo se hace? ¿la cojo así? o ¿mejor así?. Ten cuidado!! a ver si se te va a caer!!. Ahora toca el primer cambio de pañal, madre mía ¿como es esto?, bueno seguro que después de haber puesto 50 pañales lo haremos mejor.

De repente…la subida de leche!! Nadie te dijo que dolía tanto. Ponte el bebé al pecho!! Date baños de agua caliente y aplica la compresión mamaria… Nada funciona… solo sientes dolor! Son las 4 de la mañana y acabas sacándote leche a ver si aquello se descongestiona un poco.

Tenemos visita! Ha venido la tía, la abuela, la prima y la vecina… tu apenas has tenido tiempo de cogerte la coleta ni de darte un poco de colorete. Has dormido solo dos horas, pero hay que poner la mejor sonrisa. Al fin y al cabo acabas de tener un bebé. Todo el mundo está feliz ¿y tu?. Si… estas feliz, tienes en tus brazos el amor de tu vida, pero al mismo tiempo solo tienes ganas de llorar. ¿Qué está pasando? Tienes momentos de melancolía en los que todo se te hace un mundo. ¿Realmente lo estas haciendo bien? No se…de repente todo el mundo te hace sentir que no y parece saber más que tú. Abrígale que tiene frío. Yo creo que le duele la barriga, cógelo mejor así. ¿Otra vez en la teta? se va a empachar de tanta leche!. O a lo peor, tu leche no le alimenta, por eso está todo el día enganchado. Pero no pasa nada, no todas las leches valen. No lo cojas tanto, se tiene que acostumbrar a dormir en su cuna, si no, no os va a dejar vivir! Y así un sin fin de consejos no pedidos que solo hacen avivar tu inseguridad…Pero si tu tenías las ideas muy claras!! que te pasa??

Quieres llorar, no puedes más. Hoy ha sido un día duro. Pero… ¿no se supone que tenías que estar feliz? Tienes a tu bebé en tus brazos!! Ese que has estado esperando durante 9 meses!! ¿Será que eres una mala madre? Culpabilidad, culpabilidad, culpabilidad…

Si… eres una buena madre. La mejor madre para tu bebé. Y no, no eres culpable de nada. Lo estás haciendo fenomenal créeme. Todo lo que haces, cada decisión que tomas, cada gesto que haces… todo es por el bien de tu bebé. Y eso ya te convierte en la mejor madre.

Y no, no te pasa nada raro, simplemente esto es el puerperio, ese momento del que nadie habla. La maternidad que vemos en la tv y en las revistas no existe. La maternidad es esto. Las noches se juntan con el día. Pierdes la noción del tiempo. No sabes si son las 14.00 o las 04.00. Apenas has tenido tiempo de mirarte al espejo y de reconocerte. Ya no sabes dónde quedó la mujer que eras. Tienes sentimientos encontrados, por un lado, miras a tu bebé, es la persona más maravillosa del mundo. Estás totalmente enamorada de él. Darías la vida por él y te mueres si le pasa algo. Te ha hecho la mujer más feliz del mundo, pero al mismo tiempo a veces solo tienes ganas de llorar, te sientes sola porque te falta esa tribu que te acompañe, sin juzgar, sin aconsejar… Porque si… ahora criamos solas y el puerperio y la soledad están reñidos. Pero no es culpa tuya…a pesar de lo que sientas, eres la mejor madre del mundo.

Os escribo esto con mi bebé en mi regazo. No cambiaría este momento con ella por nada del mundo. Sentirla cerquita, notar su respiración, impregnarme de su olor… son las sensaciones más maravillosas que jamás he sentido. Pero no todo es de color de rosa. Hay momentos duros, momentos de los que nadie te habla y que pesan sobre ti como una losa. Creo que es necesario ponerles nombre, visibilizarlos para que no haya una sola mamá que se sienta mal, y lo peor, que se sienta culpable por sentirse mal. Simplemente creo que es necesario aceptar lo que se siente, como parte del proceso de adaptación a la maternidad. Porque esta es la maternidad, que nadie te cuente otra cosa…

Yo me acuesto cada día con un pensamiento, que me dijo una persona que aprecio mucho en un momento de bajón…

“Ya pasó un día más. Lo has hecho bien, mejor que ayer pero peor que mañana. Eres la mejor madre para tu bebé y lo estas haciendo genial”

Abrazos amorosos

firma

 

 

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9 comentarios en “Cuando llega tu bebé, nada resulta ser como te lo contaron.

  1. No has podido describir mejor los inicios de la maternidad… El principio es muuuy duro, sobre todo si has tenido un parto complicado. Te sientes feliz pero a menudo triste, a veces sientes que no puedes, como bien dices los días y las noches se juntan y sientes el peso de la responsabilidad sobre ti porque solo tu puedes alimentar a tu pequeño, te necesita a ti… Pero de verdad que poco a poco todo va cogiendo forma y tu empiezas a sentirte mejor, física y emocionalmente, y por fin empiezas a disfrutar de manera más plena (aunque lo de la culpa… siempre queda ahí, jeje).
    El problema es que sea un momento que sea invisible a los demás porque parece que se oculta en vez de formar parte de la normalidad de la maternidad. Mucho ánimo.

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  2. La gente tiene una manía con decirle a las mamás recientes que no valen… ¿No se dan cuenta que gran parte de lo que sabes hacer bien es lo que crees que haces bien? Si a una persona le dices todo el tiempo lo mal que lo hace, al final terminará por cuestionárselo, aunque sea la persona con la mayor autoestima del mundo! ¿No sería mejor animar a esas nuevas mamás con las cosas que hacen bien? Seguro que esas mamis florecerían y estarían mucho más contentas. Nadie nace sabiendo 🙂

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    • Aiii cuanta razón tienes!! Me ha pasado con el tema del pecho. En lugar de animarme lo que han hecho es que me cuestione si realmente lo estoy haciendo bien o no y que aparezca ese sentimiento tan terrible de la culpabilidad. Hubiera sido tan necesario en ciertos momentos un: animo! que estas haciendo lo mejor…Un abrazo

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